Txoootx! 2017 Hernani

Después de vivir en Bizkaia, exactamente en Bilbao, donde residí seis años; luego de pasar por el Pirineo Aragonés, exactamente en Ansó, donde disfruté la naturaleza pura de los Parques naturales Occidentales y del maravilloso Refugio de linza; los siguientes cuatro años viví en Andoain, hasta que llegué a Hernani: la tierra de la sidra. Por supuesto sin dejar al margen Astigarraga, en donde hopy en día poseen un actividad muy importante en torno a la sidra. Un trabajo digno de felicitarlo porque ese impulso invita a cualquiera a saber más, a conocer, a visitar.

El día del Txotx en Hernani nos visitó un amigo y mientras comíamos en casa con una sidra dijo: «la sidra no sabe igual en otro sitio». Y es verdad, los sabores saben más intensos y auténticos cuando se sienten en el lugar. El vino en las bodegas entra fenomenal y el txakoli en txakolindegis sabe exquisito. Y no más, no hay que darle tanta vuelta porque es así.

Me encanta la sidra, aunque debo reconocer que no soy ninguna experta y no podría describirla en cuanto a términos técnicos. También puedo decir cómo me gustan: fresca, suave, más dulce que amarga.

Una vez, hace muchos muchos años, estando en la sidrería Oialume Zar de Astigarraga junto a una Kupela me salió del alma como un suspiro: «la sidrería es lo que más me gusta del País Vasco». No sé cómo sonó, pero mi lado esta mi amigo que me dijo: «Joe, Patxi, parece que estás de turismo».

 

Fui a la inauguración de la temporada de sidrerías de este año. Que frío, que lluvia, que cantidad de paraguas… `pero hay estuvimos.